Totalmente anegado en tu hermosura,
conteniendo el vaivén de tus caderas,
ascendiendo mi gozo a otras esferas,
anhelando tu amor y tu ternura...
Acercando mi boca hacia la oscura
cavidad que se esconde entre tus piernas
quiero saciar mi sed con tu agua eterna
y llevar tu pasión a la locura.
Sólo espero que un día no distante
pueda al fin tocarte y abrazarte
y muy dentro de ti subir al cielo.
Aunque sólo es soñar, tengo bastante;
pues un sueño en que tú me das consuelo
es mejor que una vida sin soñarte.