Totalmente anegado en tu hermosura,
conteniendo el vaivén de tus caderas,
ascendiendo mi gozo a otras esferas,
anhelando tu amor y tu ternura...
Acercando mi boca hacia la oscura
cavidad que se esconde entre tus piernas
quiero saciar mi sed con tu agua eterna
y llevar tu pasión a la locura.
Sólo espero que un día no distante
pueda al fin tocarte y abrazarte
y muy dentro de ti subir al cielo.
Aunque sólo es soñar, tengo bastante;
pues un sueño en que tú me das consuelo
es mejor que una vida sin soñarte.
Gracias por haberse fijado en mi blog y por invitarme a participar en su editorial. Eso significa que lo que ha leído le ha gustado. En breves fechas les enviaré un correo. Espero verlo más por aquí. Un saludo.
ResponderEliminar